AUMENTO DE LA SUPERFICIE Y FORMACIÓN DEL “VOLUMEN MUERTO”

La superficie “Proyectada” es la que puede calcularse mediante medidas de tipo lineal, por ejemplo multiplicando los lados de un cuadrado o de un rectángulo. La superficie real o “topográfica” toma en consideración la Configuración Superficial.

Si la superficie es plana y lisa, el área “proyectada” y topográfica son idénticas, pero la superficie topográfica correspondiente a una milla cuadrada “proyectada” de terreno montañoso, puede ser varias millas cuadradas. La superficie de una plancha de acero puede ser considerada como un terreno montañoso en miniatura.

En consecuencia, cuando se habla de tantos m2 de superficie de acero, nos encontramos realmente con una superficie “microtopográfica” que es a menudo considerablemente más grande al considerar todas sus crestas, valles y cerros. Vista bajo un poderoso microscopio, toma una forma casi dramática.

Hay varias maneras de expresar la rugosidad superficial y se ha introducido recientemente un nuevo concepto denominado relación superficial, que consiste en el cociente entre la superficie real y la superficie proyectada.

La rugosidad superficial origina también otro factor que debemos tomar en consideración, denominado “volumen muerto”, que es el volumen total de los valles. La correlación entre el aumento de la superficie y el “volumen muerto” se da en la siguiente tabla:

El consumo de recubrimiento

Fuente: Sika