Aplicación de pintura en metales con rodillo

APLICACIÓN CON RODILLO

El recubrimiento con rodillo es otro de los métodos de aplicación de pintura.

Está siendo usado hace más de 50 años aproximadamente y se ha convertido en uno de los más importantes porque ofrece una gran velocidad y más bajo costo de aplicación.

En sus primeros años, los pintores estaban contra su uso. Hoy día el 75% de las paredes interiores y cielos rasos están pinta- dos con rodillo. Los rodillos están siendo más y más usados en mantenimiento para aplicar recubrimientos en tanques, barcos, grandes áreas planas, grandes piezas estructurales de acero, tuberías, etc.. Son muchas las veces en que el recubrimiento por aspersión ha sido reemplazada por aplicación con rodillo debido a menos caídas, menos andamios por el uso de largos rodillos manuales, mejor humedecimiento de los sustratos, etc.

En general, el rodillo es usado en muchos casos en lugar de la brocha manual, ya que es más rápido, y se obtiene una película más densa y uniforme y requiere menos habilidad.

TIPOS DE RODILLOS RECUBRIDORES

Rodillos para pintar son hechos de: Lana de cordero (cuero natural), Proknit (natural-Knitted Wool fabric), Dynel, Pronel (Dynel y Nylon), Raynel, Mohair, Dacron, Carpet, Fireze y Espuma plástica (usualmente espuma de poliuretano), piel de carnero.

SELECCIÓN DEL RODILLO

Probablemente lo más importante en la aplicación con rodillo es la selección apropiada del rodillo. Esto generalmente debe ser determinado por: Hay una relación directa entre la rugosidad de la superficie y la longitud de la fibra del cubridor del rodillo.

Esto significa simplemente que las superficies rugosas requieren mayor longitud de la fibra en el tejido. Superficies uniformes, longitudes cortas de fibra.

En términos prácticos superficies uniformes como metales puli-dos, pueden ser pintados con rodillos que tengan fibras de 3/8”. Superficies semirugosas como estuco ligero, metal pulido con chorro de arena, requieren longitudes de fibra de 3/8” a 3/4”. Superficies rugosas como concreto, ladrillo, estuco pesado, etc. requieren fibras de longitud de 3/4” a 1 1/4”.

Hay por supuesto cientos de clases de recubrimientos; sin embargo estas pueden dividirse en tres clasificaciones generales. De primer interés es el disolvente usado en el recubrimiento donde éste es usualmente más activo químicamente con respecto al tejido cubridor. Diferentes fibras y tejidos responden desigualmente a varios disolventes.

Fuente: Sika